La Copa Chile entra en su fase decisiva. Tras una ronda de cuartos de final llena de dramatismo, con definiciones por penales y goles agónicos, quedaron definidos los cuatro semifinalistas del torneo.
Los cruces prometen: dos llaves con historia y rivalidad, que se jugarán en partidos de ida y vuelta con estadios que estarán repletos.
Los equipos clasificados combinan experiencia copera y juveniles que se han ganado un espacio a punta de buenas actuaciones.
El reglamento del torneo mantiene la definición por penales en caso de igualdad en el global, sin gol de visita, una fórmula que ya dejó dos eliminaciones sorpresivas en la ronda anterior.
La final, en tanto, ya tiene fecha y estadio confirmados, y la organización espera un marco de público histórico para el fútbol chileno.



