La selección chilena femenina completó una nueva semana de trabajos en el complejo deportivo, con el foco puesto en la próxima ventana FIFA.

El cuerpo técnico preparó sesiones de presión alta y definición, y probó variantes en el mediocampo pensando en el estilo de los próximos rivales.

La nómina mezcla figuras consolidadas del fútbol europeo con juveniles del medio local que llegan en gran momento tras sus actuaciones en el torneo nacional femenino.

"El grupo está muy comprometido y con mucha confianza. Queremos competir de igual a igual con cualquiera", comentaron desde el interior del plantel.

La delegación se concentrará la próxima semana para los últimos entrenamientos antes de viajar, y la venta de entradas para el partido de local se anunciará en los próximos días.